El nuevo sistema de grabación de juicios también falla en su estreno


13 ene 2011


A los juzgados de Reyes Católicos les crecen los enanos. La implantación de la Nueva Oficina Judicial (NOJ) avanza a trompicones cuando no retrocede. A los numerosos fallos que la aplicación informática Minerva presenta desde hace meses y que han generado miles de quejas de la plantilla, se han unido los del sistema de grabación de las vistas orales.
El Juzgado de lo Penal número 3 de Burgos estrenaba ayer el programa, denominado Fidelius. Pasadas las 14 horas, ya en la fase testifical del que debía ser el penúltimo caso del día, una ventana se abrió en la pantalla del ordenador de la secretaria judicial y de la funcionaria. El texto informaba del reinicio del programa, en principio de manera automática e inmediata, al haberse agotado el tiempo de grabación.
Con el paso de los minutos, al ver que la inmediatez no era tal, decidieron avisar a los informáticos de Justicia, quienes a su vez les remitieron a los técnicos de Fujistsu, que desde hace semanas trabajan en el edificio judicial para poner a punto Fidelius. Mientras, se decretó un receso en el que los testigos fueron conducidos a otra sala para evitar que intercambiasen opiniones o consejos con letrados y acusados.

Imprimir artículo