Los sindicatos representativos de los empleados públicos, CCOO, UGT y CSI-CSIF, calificaron hoy de "burla" la reunión que mantuvieron con la secretaria de Estado para la Función Pública, Consuelo Rumí, porque no se les facilitó información concreta sobre el alcance de las medidas de recorte del déficit público acordadas por el Gobierno, que se plasmarán en un decreto-ley que esta tarde aprobará el Consejo de Ministros en una reunión extraordinaria.
Al término de la reunión de la Mesa General de la Función Pública, el secretario general de la FSC-CCOO, Enrique Fossoul; el secretario general de la FSP-UGT, Julio Lacuerda, y el presidente del CSI-CSIF, Domingo Fernández, comparecieron ante los periodistas para expresar su malestar por el hecho de que Rumí les hubiera aconsejado que escucharan esta tarde la radio para que se enterasen del contenido concreto de las medidas y de la cuantía y de los colectivos afectados por los recortes.
